viernes, 26 de septiembre de 2008
Chinos en el espacio
Cuando me enteré, en el 2003, del lanzamiento de la primer misión tripulada china al espacio, sentí que la noticia estaba fuera de época. Definitivamente no me la esperaba. Después de todo hacía más de cuarenta años que Gagarin lo había hecho por primera vez, en medio de una guerra implacable de acopio de armamentos insensatamente poderosos y de propaganda. Al fin y al cabo la llegada del hombre a la Luna era historia antigua cuando yo era chico. En definitiva el fin de la Guerra Fría le había puesto, aparentemente, una lápida a eso que en mi infancia llamaban “la Conquista del Espacio”. Me pareció una especie de fanfarronada, de exabrupto propagandístico de una burocracia tratando de demostrarse y demostrarnos que son una “superpotencia”. Me acuerdo que con mi hermano hacíamos bromas sobre cómo habrían rasqueteado del cohete el CCCP para pintarle la banderita china. Pero ayer mismo, mientras el mundo asiste al megahundimiento del sistema financiero estadounidense, los chinos largaron otro. Esta vez, con tres astronautas. Y con el plan de hacer una caminata espacial. Me obligaron a tomármelos en serio.
Aunque parezca raro, pese al casi medio siglo que nos separa de la carrera entre soviéticos y estadounidenses por hacer calavereadas en órbita, China es recién el tercer país que lo intenta (y logra). Con la NASA aparentemente incapaz de mantener sus lanzaderas seguras y los rusos resignados a venderle sus conocimientos a terceros, el programa espacial chino es hoy por hoy el único en cartel. Porque, en efecto, hay un programa espacial chino, y es ambicioso. Recién entré al diario digital chino “Pueblo en Línea” y, como era de esperar, el tema está en primera plana. Los chinos, todavía no repuestos de sus juegos olímpicos, están exaltadísimos. Así (entrando al sitio web) supe que el programa de viajes tripulados al espacio empezó en el '92, exactamente mientras todos dábamos por fenecida la exploración espacial tripulada por varios siglos. Y también, que el próximo paso es hacer un acoplamiento en el espacio. Y que el año pasado una misión no tripulada orbitó la Luna. O sea, están haciendo todo lo que soviéticos y yanquis hicieron en los '60 para ir a la Luna. ¿Qué se traen entre manos nuestros laboriosos antípodas?
Durante los '70 se firmaron acuerdos respecto de la exploración espacial y los reclamos de soberanía de “territorios” extraterrestres. Según estos acuerdos la Luna y los planetas son “territorio internacional” y no pueden reclamarse por parte de ningún país. Tampoco pueden instalarse bases de armamento ni explotar unilateralmente los recursos naturales de estos lugares. El espacio exterior, por otra parte, es considerado por estos tratados según el mismo status que los mares internacionales. Todo bárbaro, pero hay un problemita: los únicos signatarios de estos acuerdos son EEUU y Rusia. Seguramente por entonces no se imaginaban que haría falta invitar a nadie más a la fiesta. Hoy por hoy no hay nadie en condiciones de forzar a China a bajarse de la moto. Más aún, parece más bien al reves; China tiene la sartén por el mango en materia geopolítica.
Una investigación online me reveló rápidamente que en efecto hay un programa chino de exploración lunar. Tienen previsto alunizar (sin tripulantes) para el 2013, pero eso es sólo el comienzo. Piensan instalar bases permanentes, observatorios astronómicos y otros laboratorios científicos. Uno de sus objetivos declarados es la explotación del Helio 3, un isótopo vital para sus proyectadas plantas de fusión nuclear. Tienen otro programa de exploración marciana del que se sabe bastante menos. Y sólo Dios y el presidente del Partido “Comunista” Chino sabe qué otros planes tienen para conquistar el Sistema Solar, empezando, claro, por el Planeta Tierra.
Cuando los chinos hablan de la historia de su programa espacial empierzan por la antigüedad, por la pólvora y la literatura imperial. Nada como una mística poderosa para lograr grandes objetivos. Por lo pronto habrá que darles crédito, no vienen nada mal. No por nada “China” en chino significa, literalmente, “La Nación Central”. Los pibes se sienten predestinados.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Deficiencias de la comunicación; un caso real
Atardece en la aldea humildísima. Doña Concepción sale de su casilla de chapa y cartón, munida de escoba, a quitar la tierra de la brevísima vereda. Doña Juana, su vecina, está colgando la ropa que acaba de fregar. Mira a su vecina, a su escoba y otra vez a su vecina. Le llama la atención la especie de tubito de hule blanco que Doña Concepción ha puesto en el extremo del mango.
-¿Qué cosa es ese chisme que le puso a su escoba?
-Esto, ejem, sí, me lo dieron en el camión ese que vino de la capital.
-¿Y pa' qué sirve?
Doña Concepción se acerca algo incómoda a su vecina. -Shhh, que no la oiga el Ramón.
-¿Por?
-Mire, doña Juana, vio que el camión ese que vino de la capital dicen que es pa'yudarnos con nuestros problemas.
-Pse... Eso dicen.
-Bueno, yo me animé y fuí- se acerca confidencial -pa' decir que necesito que no vengan más criaturas. Yo ya no doy más, pero el Ramón siempre quiere y quiere y siguen viniendo, y después hay que darles de comer y cuidarlos. En el camión había una señora muy bonita de punta en blanco, vio cómo se visten en la capital, y le dije que ya le había pedido a la virgencita que no me mande más criaturas, pero igual siguen viniendo.
-¿Y qué le contestó?
-Hizo así con la cabeza- Concepción niega con gesto de reproche imitando a la mujer del camión -y me dijo que claro, que así van a seguir viniendo, que hay formas científicas de hacerlo.
-Ah sí, los de la capital siempre hablan de ciencia.
-Y bueno, me dijo que lo que yo tenía que usar eran 'preservativos', abrió un cajón y sacó un chismecito cuadradito que adentro tenía como una especie de moneda de goma. Me preguntó si los sabía usar y le dije que no, y otra vez hizo que no con la cabeza y me dijo que me iba a mostrar. Y agarró y se trajo una escoba, abrió el chismecito y sacó la moneda, que a la final era el coso este enrollado- señala el tubo de hule de su propia escoba. - Me dijo “usted lo agarra y lo extiende así y así”, lo puso en su escoba, me preguntó si había entendido y cuando le dije que sí me regaló una caja llena de los chismecitos esos. Y me vine.
-Y los usa.
-Y, sí. Le puse uno a la escoba, otro a la palita y otro más al rastrillo.
-Pero doña, ¿Usted le creyó que eso iba a parar a las criaturas?
-No, qué le voy a creer. Pero qué se yo, la señora era tan amable, y me los regaló. Y usarlos no me cuesta nada. Si agarro a la escoba de acá hasta se me resfala menos.
-Ay, doña Concepción, son gente rara los de la capital.
-Sí, rarísima. No es que sean ignorantes, pero son tan supersticiosos.
-¿Qué cosa es ese chisme que le puso a su escoba?
-Esto, ejem, sí, me lo dieron en el camión ese que vino de la capital.
-¿Y pa' qué sirve?
Doña Concepción se acerca algo incómoda a su vecina. -Shhh, que no la oiga el Ramón.
-¿Por?
-Mire, doña Juana, vio que el camión ese que vino de la capital dicen que es pa'yudarnos con nuestros problemas.
-Pse... Eso dicen.
-Bueno, yo me animé y fuí- se acerca confidencial -pa' decir que necesito que no vengan más criaturas. Yo ya no doy más, pero el Ramón siempre quiere y quiere y siguen viniendo, y después hay que darles de comer y cuidarlos. En el camión había una señora muy bonita de punta en blanco, vio cómo se visten en la capital, y le dije que ya le había pedido a la virgencita que no me mande más criaturas, pero igual siguen viniendo.
-¿Y qué le contestó?
-Hizo así con la cabeza- Concepción niega con gesto de reproche imitando a la mujer del camión -y me dijo que claro, que así van a seguir viniendo, que hay formas científicas de hacerlo.
-Ah sí, los de la capital siempre hablan de ciencia.
-Y bueno, me dijo que lo que yo tenía que usar eran 'preservativos', abrió un cajón y sacó un chismecito cuadradito que adentro tenía como una especie de moneda de goma. Me preguntó si los sabía usar y le dije que no, y otra vez hizo que no con la cabeza y me dijo que me iba a mostrar. Y agarró y se trajo una escoba, abrió el chismecito y sacó la moneda, que a la final era el coso este enrollado- señala el tubo de hule de su propia escoba. - Me dijo “usted lo agarra y lo extiende así y así”, lo puso en su escoba, me preguntó si había entendido y cuando le dije que sí me regaló una caja llena de los chismecitos esos. Y me vine.
-Y los usa.
-Y, sí. Le puse uno a la escoba, otro a la palita y otro más al rastrillo.
-Pero doña, ¿Usted le creyó que eso iba a parar a las criaturas?
-No, qué le voy a creer. Pero qué se yo, la señora era tan amable, y me los regaló. Y usarlos no me cuesta nada. Si agarro a la escoba de acá hasta se me resfala menos.
-Ay, doña Concepción, son gente rara los de la capital.
-Sí, rarísima. No es que sean ignorantes, pero son tan supersticiosos.
viernes, 19 de septiembre de 2008
¿Quién dijo que los físicos somos nerds?
El becario de doctorado es el proletario de las ciencias. Algunas décadas atrás, cuando los aceleradores funcionaban con cámaras de niebla, eran becarios heróicos y anónimos los que revisaban las miles de fotos una por una, bajo luz mortecina, extrayendo con regla y compás los datos numéricos para alimentar el software en fortran (escrito por otros becarios) del que los físicos senior extraían sus conclusiones. Cada premio nobel, cada tapa de Science y de Nature, cada anuncio rimbombante en el New York Times sobre agujeros negros o mapas del Big Bang descansa sobre las espaldas de cientos de estudiantes de doctorado encorvados sobre el teclado de una PC o un instrumental de calibración durante días y noches extenuantes. Al igual que en el resto de las actividades humanas, la automatización y el progreso tecnológico no ha disminuido la necesidad de esfuerzo humano, sino más bien la ha complejizado. Y como es de esperarse el LHC, la joya científica de nuestra generación, es lider indiscutido en demanda de horas-becario sin dormir.
Quien haya pasado horas de esfuerzo intelectual hasta altas horas durante varios días sabe que los efectos fisiológicos de estas desmesuras no son los mismos que los de la simple vigilia. Algo circula por las venas, como un narcótico, y pronto empiezan los ataques de risa, los proyectos delirantes, las apuestas insensatas. La vigilia intelectual grupal es un licor que nos emborracha de nosotros mismos, y pronto nos encontramos haciendo las cosas más inverosímiles. En el ámbito científico circula la especie de que durante una noche de shift un grupo de físicos apostó una caja de vinos a quién deslizaba primero la palabra “pingüino” (penguin) en un paper; la apuesta la ganó John Ellis con sus “diagramas pingüino”, representaciones esquemáticas de procesos entre partículas elementales que, con mucha imaginación, se parecen vagamente a un pajarraco.
He aquí, para los lectores de Bituín Noumor, un ejemplo de los efectos de las noches de shift en el LHC. El documento tiene valor divulgativo, tanto respecto de la física que el LHC explora como del aspecto humano de una de las comunidades más mitificadas de nuestros días.
Quien haya pasado horas de esfuerzo intelectual hasta altas horas durante varios días sabe que los efectos fisiológicos de estas desmesuras no son los mismos que los de la simple vigilia. Algo circula por las venas, como un narcótico, y pronto empiezan los ataques de risa, los proyectos delirantes, las apuestas insensatas. La vigilia intelectual grupal es un licor que nos emborracha de nosotros mismos, y pronto nos encontramos haciendo las cosas más inverosímiles. En el ámbito científico circula la especie de que durante una noche de shift un grupo de físicos apostó una caja de vinos a quién deslizaba primero la palabra “pingüino” (penguin) en un paper; la apuesta la ganó John Ellis con sus “diagramas pingüino”, representaciones esquemáticas de procesos entre partículas elementales que, con mucha imaginación, se parecen vagamente a un pajarraco.
He aquí, para los lectores de Bituín Noumor, un ejemplo de los efectos de las noches de shift en el LHC. El documento tiene valor divulgativo, tanto respecto de la física que el LHC explora como del aspecto humano de una de las comunidades más mitificadas de nuestros días.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
La terrible guerra camboyano-paraguaya
Dificil olvidar esos días de infamia que fueron escenario de la terrible guerra camboyano-paraguaya. Incluso para quienes no estuvimos involucrados en forma directa, las imágenes (a la fuerza mucho más estériles, inocuas, que los hechos crudos) de los noticieros quedaron adheridas como una materia inmunda en nuestros recuerdos. Villas arrasadas, poblaciones diezmadas, sombras de hombres y mujeres que en el mejor de los casos gritan y lloran desconsolados, pero tambien otros que simplemente deambulan como espectros, la mirada vaciada de toda humanidad.
No sólo los hombres repudiamos los acontecimientos. En sus Celestiales Moradas, Dioses y Demiurgos lloran de pena y culpa. Evidentemente el Mundo está mal diseñado. Cómo pudo pasar esto, se oye una y otra vez por los Divinos Pasillos. Un consenso empezó a formarse entre las divinidades: lo que ocurre, razonan, es que los paraguayos y los camboyanos son muy diferentes. No podrían ponerse de acuerdo en nada. Y del consenso, surgió un plan: el próximo Mundo tendrá dimensión no solo acotada, sino baja, de modo que la superficie de la Tierra tenga dimensión, digamos, 2. En ese Mundo sería cosa sencilla arreglar que Paraguay y Camboya sean países remotos; incluso cabe plantearse ordenar los países de modo que sólo países afines mantengan fronteras. Porque ¿Qué demente puede concebir una guerra así entre Camboya y Vietnam, o entre Paraguay y Argentina o Bolivia?
No sólo los hombres repudiamos los acontecimientos. En sus Celestiales Moradas, Dioses y Demiurgos lloran de pena y culpa. Evidentemente el Mundo está mal diseñado. Cómo pudo pasar esto, se oye una y otra vez por los Divinos Pasillos. Un consenso empezó a formarse entre las divinidades: lo que ocurre, razonan, es que los paraguayos y los camboyanos son muy diferentes. No podrían ponerse de acuerdo en nada. Y del consenso, surgió un plan: el próximo Mundo tendrá dimensión no solo acotada, sino baja, de modo que la superficie de la Tierra tenga dimensión, digamos, 2. En ese Mundo sería cosa sencilla arreglar que Paraguay y Camboya sean países remotos; incluso cabe plantearse ordenar los países de modo que sólo países afines mantengan fronteras. Porque ¿Qué demente puede concebir una guerra así entre Camboya y Vietnam, o entre Paraguay y Argentina o Bolivia?
sábado, 13 de septiembre de 2008
Conociendo al Comandante
Fragmento de la entrevista de Klauss Strassel a Uguntu Odinga, número dos del ELB, en un punto secreto de la selva nigeriana.
KS -Mucho se ha escrito ya sobre el Juan Carlos Lopez revolucionario, el que en tres años convirtió una célula casi derrotada en el formidable Ejército de Liberación de Biafra que hoy tiene en jaque al gobierno nigeriano. Su testimonio, señor Odinga, nos ha acercado al hombre detrás de la leyenda, pero no nos aclara el misterio central. ¿Cómo termina un comerciante portorriqueño sin convicciones políticas conocidas convertido, de un año para el otro, en un teórico marxista y lider guerrillero en África?
UO -Mira Klauss, el Comandante Lopez es una persona extremadamente inteligente que no había tenido contacto con la doctrina marxista. Su familia es de extracción burguesa y eminentemente reaccionaria, y él, sin conciencia política aún, sólo se opuso al mandato paterno convirtiéndose en un filántropo. Pero durante el año que nos mantuvieron cautivos los paras, ahí donde lo conocí, pudo ver por sí mismo cómo accionan las clases dominantes para mantener oprimidos a los pueblos.
KS -¿Usted me confirma que antes de llegar a Nigeria Lopez no había ni siquiera leído Das Kapital?
UO -En efecto Klauss. Durante nuestro cautiverio, a partir de sus observaciones agudísimas hemos tenido conversaciones en las que yo le hablaba de teoría y él la discutía con argumentos notables. La base de la doctrina que expone en su El marxismo en el siglo XXI, que usted tradujo al alemán, la elaboró mentalmente conversando conmigo durante ese año, siempre atados a algún tronco.
KS -Bueno, señor Odinga, permítame insistir con el punto que intriga a todos. Lopez, treinta y cuatro años, casado sin hijos, dueño de la mayor cadena de perfumerías de Puerto Rico, patrocinador de la Maratón por la Paz, donante del proyecto SETI, sin convicciones políticas de ningún tipo, con el pasaporte invicto pues nunca se había movido de la isla, se divorcia, liquida su negocio y desaparece sin saludar a nadie. A los seis meses sus familiares se enteran de que es un rehen de los paras nigerianos. ¿Qué cataclismo explica semejante transición? Se dará cuenta de que eso alimenta las suspicacias. No ignorará que en la prensa occidental se da crédito a la teoría de que siempre había sido un agente bolivariano encubierto.
UO -Agente bolivariano, no me hagas reír. Sólo un periodista europeo puede manejar semejante categoría con tanta impunidad.
KS -Será descabellado, pero no me dirá usted que se lo llevó la Corriente del Golfo. Hasta ahora es la mejor teoría que conozco.
UO -Tú me quieres hacer hablar más de la cuenta.
KS -Yo quiero entender. Usted sabe que yo trabajo en la biografía del Comandante. El hombre va camino a ser un prócer, un Che Guevara del siglo XXI. La Humanidad tiene que conocerlo.
UO -Lo siento Klauss, no puedo discutir eso contigo.
KS -¿Ni siquiera off the reccord?
UO -¿Ofde qué?
KS -Off the reccord. Confidencial y sujeto a sus condiciones.
UO -¿Y para qué te sirve a tí una información así?
KS -Hombre, yo puedo no decir “Odinga me dijo tal y tal cosa”. Puedo ni siquiera decir que me lo contó un pajarito, y sin embargo usar ese conocimiento para entender, para que me lleve a buscar otros datos.
UO -¿Te sirve que te diga el dato y tú no lo mencionas en absoluto a menos que el Comandante te autorice en persona?
KS -Perfectamente.
UO -¿Y cómo sé que no me vas a traicionar?
KS -Hombre, usted es mi mejor fuente, mi carrera depende de tener un canal abierto con usted. Lo peor que podría hacer es hacerlo enfadar.
UO -Bueno, está bien. En realidad es bastante obvio, qué otra cosa podría ser. Se vino a Nigeria en busca de la mujer de la que estaba enamorado.
KS -Me deja usted helado. ¿Por eso se divorció? ¿Tenía una amante?
UO -No, no, nada de eso. Verás, él se estaba divorciando, estaba sumamente vulnerable. En esa época recibió un email de una chica francesa con la que fueron haciendo una relación a distancia. Ya sabe, se mandaron fotos y todo eso. El Comandante se fue enamorando, pero las cosas con la francesita se fueron complicando, de golpe le avisó que estaba en Nigeria sin pasaporte y sin dinero, retenida injustamente por las autoridades, y no se lo pensó dos veces: vendió todo y se vino.
KS -¡Pero eso tenía que ser un engaño, todo el mundo lo sabe! Cada vez me sorprende más. ¿Me está diciendo que cayó en el viejo truco de la chica bonita en problemas?
UO -Claro que digo eso, así cayó en poder de ese grupejo podrido que ya me tenía a mí y a otros cuatro militantes del ELB de rehenes. Así se financian los paras nigerianos, aquí no tenemos plantas de coca.
KS -¿Me está diciendo usted que el legendario Comandante Lopez, el ícono de la revolución del siglo XXI, es un cándido?
UO -Por supuesto, señor Klauss. El Comandante Lopez es un tipo capaz de cruzar un océano y jugarse la vida por algo en lo que cree. Tú eres demasiado 'inteligente' para caer en esa trampa, por eso él es un lider revolucionario y la esperanza de todo un continente y tú eres un periodista alemán aburguesado que escribe sobre él.
KS -Bueno señor Odinga, no se me ofenda. Comprenda que mi deber es ser un profesional del escepticismo. Confieso que todavía no lo digiero. Pero cuanto menos, objetivamente hablando, tendrá que concederme que no puede decirse que vino en busca de la mujer amada.
UO -¿Por qué no?
KS -¡Porque la fulana no existía! El hombre vino estafado.
UO -De modo que tú crees que la gente se enamora de personas de verdad. Y con esas credenciales vienes a acusar de cándido al Comandante.
KS -Hm, ¿Podría explicarse? No le entendí ni jota.
UO -Cuando alguien se enamora, lo que hace es tomar una cara, unas frases, unos pocos datos del mundo exterior, hacer una serie de extrapolaciones (cuanto más se necesita creer, más se extrapola) y armarse un personaje mental. De ese personaje se enamora uno. En ese momento el Comandante necesitaba creer muchísimo más que el promedio de nosotros en situación normal, eso es todo.
KS -Si usted lo dice...
UO -Claro que lo digo. Pero ofde no sé qué eh...
KS -Off the record.
UO -Eso.
KS -Estrictamente. Palabra de periodista alemán aburguesado.
KS -Mucho se ha escrito ya sobre el Juan Carlos Lopez revolucionario, el que en tres años convirtió una célula casi derrotada en el formidable Ejército de Liberación de Biafra que hoy tiene en jaque al gobierno nigeriano. Su testimonio, señor Odinga, nos ha acercado al hombre detrás de la leyenda, pero no nos aclara el misterio central. ¿Cómo termina un comerciante portorriqueño sin convicciones políticas conocidas convertido, de un año para el otro, en un teórico marxista y lider guerrillero en África?
UO -Mira Klauss, el Comandante Lopez es una persona extremadamente inteligente que no había tenido contacto con la doctrina marxista. Su familia es de extracción burguesa y eminentemente reaccionaria, y él, sin conciencia política aún, sólo se opuso al mandato paterno convirtiéndose en un filántropo. Pero durante el año que nos mantuvieron cautivos los paras, ahí donde lo conocí, pudo ver por sí mismo cómo accionan las clases dominantes para mantener oprimidos a los pueblos.
KS -¿Usted me confirma que antes de llegar a Nigeria Lopez no había ni siquiera leído Das Kapital?
UO -En efecto Klauss. Durante nuestro cautiverio, a partir de sus observaciones agudísimas hemos tenido conversaciones en las que yo le hablaba de teoría y él la discutía con argumentos notables. La base de la doctrina que expone en su El marxismo en el siglo XXI, que usted tradujo al alemán, la elaboró mentalmente conversando conmigo durante ese año, siempre atados a algún tronco.
KS -Bueno, señor Odinga, permítame insistir con el punto que intriga a todos. Lopez, treinta y cuatro años, casado sin hijos, dueño de la mayor cadena de perfumerías de Puerto Rico, patrocinador de la Maratón por la Paz, donante del proyecto SETI, sin convicciones políticas de ningún tipo, con el pasaporte invicto pues nunca se había movido de la isla, se divorcia, liquida su negocio y desaparece sin saludar a nadie. A los seis meses sus familiares se enteran de que es un rehen de los paras nigerianos. ¿Qué cataclismo explica semejante transición? Se dará cuenta de que eso alimenta las suspicacias. No ignorará que en la prensa occidental se da crédito a la teoría de que siempre había sido un agente bolivariano encubierto.
UO -Agente bolivariano, no me hagas reír. Sólo un periodista europeo puede manejar semejante categoría con tanta impunidad.
KS -Será descabellado, pero no me dirá usted que se lo llevó la Corriente del Golfo. Hasta ahora es la mejor teoría que conozco.
UO -Tú me quieres hacer hablar más de la cuenta.
KS -Yo quiero entender. Usted sabe que yo trabajo en la biografía del Comandante. El hombre va camino a ser un prócer, un Che Guevara del siglo XXI. La Humanidad tiene que conocerlo.
UO -Lo siento Klauss, no puedo discutir eso contigo.
KS -¿Ni siquiera off the reccord?
UO -¿Ofde qué?
KS -Off the reccord. Confidencial y sujeto a sus condiciones.
UO -¿Y para qué te sirve a tí una información así?
KS -Hombre, yo puedo no decir “Odinga me dijo tal y tal cosa”. Puedo ni siquiera decir que me lo contó un pajarito, y sin embargo usar ese conocimiento para entender, para que me lleve a buscar otros datos.
UO -¿Te sirve que te diga el dato y tú no lo mencionas en absoluto a menos que el Comandante te autorice en persona?
KS -Perfectamente.
UO -¿Y cómo sé que no me vas a traicionar?
KS -Hombre, usted es mi mejor fuente, mi carrera depende de tener un canal abierto con usted. Lo peor que podría hacer es hacerlo enfadar.
UO -Bueno, está bien. En realidad es bastante obvio, qué otra cosa podría ser. Se vino a Nigeria en busca de la mujer de la que estaba enamorado.
KS -Me deja usted helado. ¿Por eso se divorció? ¿Tenía una amante?
UO -No, no, nada de eso. Verás, él se estaba divorciando, estaba sumamente vulnerable. En esa época recibió un email de una chica francesa con la que fueron haciendo una relación a distancia. Ya sabe, se mandaron fotos y todo eso. El Comandante se fue enamorando, pero las cosas con la francesita se fueron complicando, de golpe le avisó que estaba en Nigeria sin pasaporte y sin dinero, retenida injustamente por las autoridades, y no se lo pensó dos veces: vendió todo y se vino.
KS -¡Pero eso tenía que ser un engaño, todo el mundo lo sabe! Cada vez me sorprende más. ¿Me está diciendo que cayó en el viejo truco de la chica bonita en problemas?
UO -Claro que digo eso, así cayó en poder de ese grupejo podrido que ya me tenía a mí y a otros cuatro militantes del ELB de rehenes. Así se financian los paras nigerianos, aquí no tenemos plantas de coca.
KS -¿Me está diciendo usted que el legendario Comandante Lopez, el ícono de la revolución del siglo XXI, es un cándido?
UO -Por supuesto, señor Klauss. El Comandante Lopez es un tipo capaz de cruzar un océano y jugarse la vida por algo en lo que cree. Tú eres demasiado 'inteligente' para caer en esa trampa, por eso él es un lider revolucionario y la esperanza de todo un continente y tú eres un periodista alemán aburguesado que escribe sobre él.
KS -Bueno señor Odinga, no se me ofenda. Comprenda que mi deber es ser un profesional del escepticismo. Confieso que todavía no lo digiero. Pero cuanto menos, objetivamente hablando, tendrá que concederme que no puede decirse que vino en busca de la mujer amada.
UO -¿Por qué no?
KS -¡Porque la fulana no existía! El hombre vino estafado.
UO -De modo que tú crees que la gente se enamora de personas de verdad. Y con esas credenciales vienes a acusar de cándido al Comandante.
KS -Hm, ¿Podría explicarse? No le entendí ni jota.
UO -Cuando alguien se enamora, lo que hace es tomar una cara, unas frases, unos pocos datos del mundo exterior, hacer una serie de extrapolaciones (cuanto más se necesita creer, más se extrapola) y armarse un personaje mental. De ese personaje se enamora uno. En ese momento el Comandante necesitaba creer muchísimo más que el promedio de nosotros en situación normal, eso es todo.
KS -Si usted lo dice...
UO -Claro que lo digo. Pero ofde no sé qué eh...
KS -Off the record.
UO -Eso.
KS -Estrictamente. Palabra de periodista alemán aburguesado.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Breve curso de dialecto ibérico
El idioma es un contrato social a cuya rúbrica no fui invitado. Acá no hay chabones copados, hay tíos que molan. A mí eso me suena a cuñado de mi vieja que tritura o desgasta, y eso no me copa. En cambalache simétrico, acá el que se afana trabaja y el que labura curra. El gil nunca viene solo: viene siempre con un tal pollas, y hasta los niños pequeños cogen con total naturalidad.
El otro día, de marcha con unos colegas (acá los colegas no son personas del mismo oficio que uno, son tíos sin sobrinos con los que mola ir de marcha) lo ví en una vereda/acera y pensé que cómo molaría echarse un partidito. Las camisetas pintada en los muñequitos ensartados eran extrañas, pero por lo demás era uno común y corriente, como los de mis pagos. Con candidez y alegría propuse:
-Che, ¿Se prenden con un metegol?
Por una vez no me gastaron por el “che”. En vez de eso se reían a carcajadas, agarrándose la panza, los ojos lagrimeando e intercalando entre ahogos unos “¡Metegol!¡Ay, me parto!”. Yo, bastante mosqueado (otro misterio: por aquí cuando la gente se enoja adquiere los atributos de las moscas) les pregunté cómo carajo le llaman ellos. Me contestaron, todavía entre risas y como si fuera lo más obvio del mundo “¡Pues futbolín, hombre!”. Como si eso no tuviera ni puta gracia.
El otro día, de marcha con unos colegas (acá los colegas no son personas del mismo oficio que uno, son tíos sin sobrinos con los que mola ir de marcha) lo ví en una vereda/acera y pensé que cómo molaría echarse un partidito. Las camisetas pintada en los muñequitos ensartados eran extrañas, pero por lo demás era uno común y corriente, como los de mis pagos. Con candidez y alegría propuse:
-Che, ¿Se prenden con un metegol?
Por una vez no me gastaron por el “che”. En vez de eso se reían a carcajadas, agarrándose la panza, los ojos lagrimeando e intercalando entre ahogos unos “¡Metegol!¡Ay, me parto!”. Yo, bastante mosqueado (otro misterio: por aquí cuando la gente se enoja adquiere los atributos de las moscas) les pregunté cómo carajo le llaman ellos. Me contestaron, todavía entre risas y como si fuera lo más obvio del mundo “¡Pues futbolín, hombre!”. Como si eso no tuviera ni puta gracia.
martes, 9 de septiembre de 2008
Cúmulus Nimbus Roman
No tengo nada para escribir, así que voy a escribir sobre cómo no tengo nada para escribir. Así, porque se me canta. Punto y aparte.
Son bonitos los tipos (me refiero a la fuente Nimbus Roman que va apareciendo en el monitor, porque a mí...). Me pregunto cómo saben que tienen que ir escribiéndose solo porque aprieto estas teclas. Sí, ya sé, el cable negro que se zambulle en la espalda del gabinete, pero con eso qué. Aprieto esta j y ahí sale a los piques por el cable, mucho más finito que ella, o será que viaja acostadita a lo largo, se mete al reino negro del gabinete que zumba y zumba, trepa por otro cable por donde irá mucho más cómoda porque ese sí es bien grueso, y se estampa sin demoras contra el blanco de mi Open Office (nada de Palabra Microblanda eh, aguante el software libre) y espera muerta de risa a que escriba todo esto sobre ella. Calculo que la o resbalará mucho mejor, pero deben sufrir lo suyo las (guarda, ahí van) x, w, t... (los puntos sí que no tienen drama). A veces algo pasa y se embotellan, yo escribo casi oraciones enteras y el cursor nada, queda pasmado hasta que de golpe ¡zaz! ahí están todos los tipos juntos (Nimbus Roman, Cúmulus Nimbus, Roman). Punto y aparte.
Es un alivio ir por el tercer párrafo sin tener nada para escribir, debo ser un escritor nato. O un chimpancé. Porque un chimpancé lo haría aún mejor, empezaría que girjhfg ejfkfjkf, que 37cv,gft., chillando con los labios para afuera y pegándole al teclado como si tuviera la culpa de algo. Pero no, yo uso mi voluntad de un modo que no podría precisar pero está clarísimo que no es como lo del mono. Soy el autor. El autor de una boludez, sí, pero el autor, y si fuera a la sociedad de autores y pagara (supongo que hay que pagar, para todo hay que pagar) le encajarían la c con el circulito y nadie podría ya afanarme las palabras chimpancescas. Como si hiciera falta. Punto y aparte.
Cosas grosas las palabras. Le echo un ojo al párrafo anterior y puedo evocar al mono en una de esas escenas estúpidas de película ídem; si escribo “jazmines” o “amoníaco” el olfato imagina solo y se deleita o se retuerce, y al fin y al cabo no son más que puntos negros entre puntos blancos. Y ni siquiera formando dibujos figurativos. Si se agrupan letras del modo correcto se pueden hasta crear universos. Supongo que los ingleses hace mucho lo saben, y por eso usan la misma palabra para deletrear y para hechizo. Gran invento el alfabeto latino, solo las letras griegas minúsculas me gustan más; qué odioso sería escribir con pájaros, escarabajos y tipitos caminando de costado (no Nimbus Romanitos sino Ancient Egyptianitos caminando quietos de costado). La verdad que usar el alfabeto, ir destilando palabras, sintetizando frases con la alquimia del idioma para esto... Debería usarlo para algo más elevado. Digo, ya que soy autor y eso me hace oficiante de alta magia, podría aprovechar y cambiar el mundo. A lo mejor cuando se me ocurra qué escribir. Punto y aparte.
Será porque es de madrugada y el sueño me juega bromas, pero de verdad que me pareció que el “Será” se escribió en el monitor antes de que yo lo tecleara. Imposible, claro. La c con circulito es mía, mía, mía. Bueno sí, cuando pague. Siempre hay que pagar. Al final no sé para qué quiero ser autor, si no se me ocurre qué escribir. Será para levantarme minas, como dice Dolina. Y mecacho con el será que se me adelantó de nuevo ¡Y otra vez! Será que... pero la p... mejor no escribo más la It-will-be en castellano por las dudas. Capaz no es culpa del It-will-be, tal vez es este párrafo el que está embrujado, el que quiere negarme la c con circulito, mejor lo cierro ya. Punto y aparte.
Pues no debiste haber cerrado ese párrafo si querías conservar lo que te quedaba de ilusión de autoría. Sí, soy el texto. ¿Sorprendido, eh? ¿Cómo decís? Claro que estoy en tiempo real. Soy tu vida en vivo. ¿Que lo demuestre? Ahí pasa el camión de la basura. Va a arrancar la compactadora en 3... 2... 1... ya. Jactancioso lo tuyo de creerte autor, ¿no te parece? ¡Vos sos personaje, gilún, como todos! Ahora ya lo sabés, todos llegan a saberlo cuando es tiempo. Yo soy tu libreto, vas a estar en escena mientras te pase letra. Y, por supuesto, toda obra finalmente finaliza. Punto final.
Son bonitos los tipos (me refiero a la fuente Nimbus Roman que va apareciendo en el monitor, porque a mí...). Me pregunto cómo saben que tienen que ir escribiéndose solo porque aprieto estas teclas. Sí, ya sé, el cable negro que se zambulle en la espalda del gabinete, pero con eso qué. Aprieto esta j y ahí sale a los piques por el cable, mucho más finito que ella, o será que viaja acostadita a lo largo, se mete al reino negro del gabinete que zumba y zumba, trepa por otro cable por donde irá mucho más cómoda porque ese sí es bien grueso, y se estampa sin demoras contra el blanco de mi Open Office (nada de Palabra Microblanda eh, aguante el software libre) y espera muerta de risa a que escriba todo esto sobre ella. Calculo que la o resbalará mucho mejor, pero deben sufrir lo suyo las (guarda, ahí van) x, w, t... (los puntos sí que no tienen drama). A veces algo pasa y se embotellan, yo escribo casi oraciones enteras y el cursor nada, queda pasmado hasta que de golpe ¡zaz! ahí están todos los tipos juntos (Nimbus Roman, Cúmulus Nimbus, Roman). Punto y aparte.
Es un alivio ir por el tercer párrafo sin tener nada para escribir, debo ser un escritor nato. O un chimpancé. Porque un chimpancé lo haría aún mejor, empezaría que girjhfg ejfkfjkf, que 37cv,gft., chillando con los labios para afuera y pegándole al teclado como si tuviera la culpa de algo. Pero no, yo uso mi voluntad de un modo que no podría precisar pero está clarísimo que no es como lo del mono. Soy el autor. El autor de una boludez, sí, pero el autor, y si fuera a la sociedad de autores y pagara (supongo que hay que pagar, para todo hay que pagar) le encajarían la c con el circulito y nadie podría ya afanarme las palabras chimpancescas. Como si hiciera falta. Punto y aparte.
Cosas grosas las palabras. Le echo un ojo al párrafo anterior y puedo evocar al mono en una de esas escenas estúpidas de película ídem; si escribo “jazmines” o “amoníaco” el olfato imagina solo y se deleita o se retuerce, y al fin y al cabo no son más que puntos negros entre puntos blancos. Y ni siquiera formando dibujos figurativos. Si se agrupan letras del modo correcto se pueden hasta crear universos. Supongo que los ingleses hace mucho lo saben, y por eso usan la misma palabra para deletrear y para hechizo. Gran invento el alfabeto latino, solo las letras griegas minúsculas me gustan más; qué odioso sería escribir con pájaros, escarabajos y tipitos caminando de costado (no Nimbus Romanitos sino Ancient Egyptianitos caminando quietos de costado). La verdad que usar el alfabeto, ir destilando palabras, sintetizando frases con la alquimia del idioma para esto... Debería usarlo para algo más elevado. Digo, ya que soy autor y eso me hace oficiante de alta magia, podría aprovechar y cambiar el mundo. A lo mejor cuando se me ocurra qué escribir. Punto y aparte.
Será porque es de madrugada y el sueño me juega bromas, pero de verdad que me pareció que el “Será” se escribió en el monitor antes de que yo lo tecleara. Imposible, claro. La c con circulito es mía, mía, mía. Bueno sí, cuando pague. Siempre hay que pagar. Al final no sé para qué quiero ser autor, si no se me ocurre qué escribir. Será para levantarme minas, como dice Dolina. Y mecacho con el será que se me adelantó de nuevo ¡Y otra vez! Será que... pero la p... mejor no escribo más la It-will-be en castellano por las dudas. Capaz no es culpa del It-will-be, tal vez es este párrafo el que está embrujado, el que quiere negarme la c con circulito, mejor lo cierro ya. Punto y aparte.
Pues no debiste haber cerrado ese párrafo si querías conservar lo que te quedaba de ilusión de autoría. Sí, soy el texto. ¿Sorprendido, eh? ¿Cómo decís? Claro que estoy en tiempo real. Soy tu vida en vivo. ¿Que lo demuestre? Ahí pasa el camión de la basura. Va a arrancar la compactadora en 3... 2... 1... ya. Jactancioso lo tuyo de creerte autor, ¿no te parece? ¡Vos sos personaje, gilún, como todos! Ahora ya lo sabés, todos llegan a saberlo cuando es tiempo. Yo soy tu libreto, vas a estar en escena mientras te pase letra. Y, por supuesto, toda obra finalmente finaliza. Punto final.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
